lunes, 12 de mayo de 2014

El caballo árabe

Esta entrada la voy a dedicar a hablar un poco sobre el caballo de raza árabe حصان عربي, destacado por su fuerza, dureza, resistencia e inteligencia. Se trata de una de las razas más sobresalientes en el mundo.

« Es una de las razas de caballo más antiguas, ya que hay evidencia arqueológica de hace 4.500 años de caballos muy similares a los árabes modernos. En el transcurso de la historia, los caballos árabes del Medio Oriente se esparcieron por el mundo gracias al comercio y las guerras. También fueron muy usados para mejorar otras razas al añadir velocidad, refinamiento, resistencia y buena estructura ósea.

Los caballos árabes se desarrollaron en un clima desértico y eran valorados por los nómadas beduinos, quienes frecuentemente los alojaban dentro de sus tiendas para cubrirlos y protegerlos. Esta relación cercana con los humanos creó una raza de caballo con buena disposición, rápido para aprender, y dispuesto a complacer. Pero el caballo árabe también desarrolló el carácter fuerte y el estado alerta necesario en un caballo usado para los asaltos de las guerras. Esta combinación de disposición y sensibilidad requiere que los dueños modernos de caballos árabes traten sus caballos con respeto y mucha habilidad.»[1]

Yegua y su potro de raza árabe del club Abrash Krush.

Para todos los amantes de los caballos y de la hípica en general, el Legado Andalusí Fundación Pública Andaluza ofreció una exposición con ochenta y ocho piezas expuestas, que ponían a nuestro alcance todo lo relacionado con el caballo árabe en España: su historia, origen, raza, diferentes monturas…

Los caballos árabes han dejado una huella muy profunda en la cultura andaluza, son parte del legado andalusí. Pasaron a ser un elemento importante para la conquista de la Península debido a su resistencia y velocidad en los campos de batalla así como para la agricultura y el comercio.

Me ha resultado curiosa la concepción del caballo como mejor amigo del hombre que marca el culmen de la exposición, ya que sustituye al perro (animal impuro para los musulmanes). Esta característica fue argumentada en base a cuatro pilares: arqueológico, histórico, artístico y el caballo como ser vivo.[2]



Entre las piezas más destacadas encontramos estribos árabes, frenos, monturas, herraduras y la silla de montar del Emperador Carlos V, entre otros aparejos. Sería interesante saber cómo se han logrado conservar estas piezas y ver por qué manos han pasado cada una de ellas. No estaría mal descubrir los secretos que encierran.

Con esta exposición los asistentes pudieron disfrutar de un viaje imaginario por los prados de al-Ándalus cabalgando sobre un caballo árabe. Pero, ¿para qué imaginar? ¿Por qué no montar de verdad sobre un caballo de raza árabe? Y puestos a pedir, ¿por qué no aquí en Madrid?

Nada es imposible. En el club hípico Abrash Krush de Chinchón, uno puede disfrutar cabalgando tranquilamente sobre caballos de pura raza árabe, al tiempo que aprecia y contempla la belleza y elegancia de estos caballos. Os animo a todos a pasar un día espectacular en Chinchón y disfrutar de la naturaleza sobre un caballo de los buenos.
Imagen personal.